Carla Henríquez: la voz que impulsa al cambio
"El surf me enseñó a observar sus ritmos, a interpretar sus cambios y a descubrir que, cuanto más lo entiendes, más profunda se hace la conexión con él"
¡Egun on! Un domingo más y hoy desde Canarias: Carla Henríquez. ¡Bienvenida!
¡Hola! Gracias. Muy emocionada de estar por aquí.
¡Nos alegramos mucho! Pues... sin más dilación, empecemos, ¿no?
Necesitamos que nos des un poquito de contexto, cuéntanos... ¿Quién es Carla Henríquez?
Soy ingeniera agrónoma, comunicadora ambiental y actualmente curso un Máster en Biología Marina. Mi objetivo es aportar cada vez más rigor científico a mis proyectos de comunicación en conservación y sostenibilidad, tanto en mi trabajo con organizaciones como en mi proyecto personal, "Carla by the Sea", desde donde acerco el océano a la sociedad a través de la divulgación y las experiencias propias.
Trabajo en proyectos de comunicación y educación ambiental, creando estrategias, campañas y contenidos visuales como fotógrafa profesional. Además, mi vínculo con el mar es directo: soy surfista y buceadora, y esa conexión personal alimenta la forma en que comunico e inspiro a cuidar los ecosistemas.

¡Sin palabras! Se nota que eres amante de la naturaleza.
Pero sigamos, ¿cuándo, cómo y por qué empieza tu historia junto a la tabla de surf? ¡Queremos detalles!
Empecé a surfear casi con 30 años, y desde el primer día supe que era algo especial para mí. El surf se convirtió en una manera de pasar más tiempo en el mar, un lugar que siempre sentí como parte de mí. Me enganchó porque me permitía estar horas en el agua, en contacto directo con ese medio que me da calma y energía a la vez.
El surfing también me ayudó a superar muchos miedos: gracias a él me animé a viajar, a conocer otros lugares y a dar un giro a mi vida. Fue en Australia donde, a través del surf, descubrí el mundo de la comunicación y entendí que quería desarrollarme en ese ámbito. Desde entonces he ido fusionando mi carrera en comunicación con mi pasión por el océano, enfocando cada vez más mi trabajo hacia la conservación marina y la divulgación.
¿Y qué significa para ti el mar más allá del surf?
Para mí el mar es un lugar de aprendizaje, de equilibrio y de inspiración. Me ha enseñado paciencia, respeto y una forma distinta de relacionarme con la naturaleza. Estar en el océano te hace comprender que es una fuerza inmensamente mayor que nosotros, a la que no podemos ni debemos retar. Lo importante es aprender a entenderlo para convivir con él, y cuando logras eso, el mar te lo ofrece todo.

¡Qué conexión tan bonita! Entonces, ¿el surf te ha ayudado a potenciar ese vínculo?
Siempre he sentido una gran atracción por el mar y he pasado muchas horas cerca de él, pero cuando empecé a surfear mi relación se volvió mucho más cercana e intensa. Al pasar más tiempo dentro del agua, dejé atrás el miedo inicial que me imponía el oleaje y empecé a conocerlo de verdad. El surf me enseñó a observar sus ritmos, a interpretar sus cambios y a descubrir que, cuanto más lo entiendes, más profunda se hace la conexión con él.
¿Crees que el surf puede ser una herramienta de concienciación ambiental?
Totalmente. El surf nos conecta directamente con el mar y es imposible no ver sus problemas cuando pasas tiempo en él. Desde las redes sociales hasta los eventos de surf, tenemos una oportunidad enorme de usar este deporte como altavoz para hablar de conservación.
100% de acuerdo, Carla. Y por ejemplo, ¿cuáles son los problemas medioambientales que más te preocupan, en tu caso, en las playas canarias?
El principal problema es la presión del turismo masivo y la urbanización descontrolada, que está transformando muchos de nuestros espacios naturales y afectando directamente a la costa y a la biodiversidad. A esto se suma la contaminación por plásticos, que sigue siendo muy visible en nuestras playas, y los efectos del cambio climático, que ya se notan en el aumento de la temperatura del agua y en la alteración de los ecosistemas marinos. Todo ello pone de relieve la necesidad urgente de apostar por un modelo más sostenible, que incluya medidas reales para limitar la entrada de personas a las islas y gestionar de forma responsable los recursos.
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Pues debemos actuar, ¡está claro! Así que, ¿qué crees que podríamos hacer como surfistas para cuidar mejor el mar?
Creo que lo primero es crear comunidad. El surf, aunque conecta mucho con la naturaleza, sigue siendo en gran parte un deporte individualista, y a veces nos falta dar ese paso de unirnos para visibilizar problemas en determinadas playas o para organizar acciones con impacto real. Es cierto que ya existen comunidades muy activas, pero todavía hay camino por recorrer.
También me parece fundamental que como surfistas pongamos conciencia en lo que hacemos: no sólo vamos a por olas, estamos entrando en un ecosistema vivo que necesita comprensión y cuidado. Muchas veces se ignora esta parte, y creo que es clave entender que el mar es mucho más que una superficie donde surfear. Divulgar, apoyar iniciativas locales y generar conciencia dentro y fuera del agua es lo que realmente puede marcar la diferencia.
Tenemos curiosidad, ¿quiénes te inspiran como surfistas o activistas medioambientales?
Me inspira muchísimo David Rastovich, no sólo por su talento como surfista, sino por cómo ha usado su voz y su posición en el mundo del surf para defender el océano. Más allá de la competición, ha dedicado gran parte de su vida a la conservación marina y a la protección de la vida que habita en el océano, liderando iniciativas contra la caza de cetáceos y participando en movimientos ambientales globales. Me parece un ejemplo de cómo se puede unir la pasión por el surf con un compromiso real y activo por el planeta.
¡Wauw! Todo un ejemplo.
Vayamos a un tema más personal. ¿Qué huella te gustaría dejar como surfista y defensora del océano?
Me gustaría que la gente recordara que intenté usar mi voz y mi trabajo para cuidar el mar. Que a través de mi comunicación logré que más personas se sintieran parte de su protección.

Carla, de todo corazón, creo que ya lo estás consiguiendo. Así que, ¡enhorabuena!
¿Qué fue lo que te hizo comenzar en redes sociales?
Sentí la necesidad de contar mi historia y de mostrar que el mar es mucho más que un paisaje bonito o una cancha deportiva. Las redes me dieron la posibilidad de llegar a personas que, quizás, nunca han tenido una relación cercana con el océano o que se han limitado a ver su superficie. Y así nació "Carla by the Sea".
Increíble como una inquietud puede transformarse en un proyecto tan chulo.
Bueno, para terminar, divirtámonos un poquito. Vamos con una ronda rápida de preguntas. ¿Preparada? ¡Allá vamos!
¿Short o longboard? Short.
¿Bikini o neopreno? Bikini.
¿Isla favorita para el surfing? Tenerife, mi casa.
¿Salitre o lava? No concibo uno sin el otro.
Después de una sesión de surf, platanito de Canarias o unas papas arrugadas? Papas arrugadas con mojo verde ¡jejeje!
¡Qué rápida! ¡Jajaja!
Gracias Carla por animarte a participar. En este mundo hacen falta más personas como tú que valoren nuestro planeta con tanto cariño. Nos pasaremos por la isla para visitarte y tomarnos un barraquito. ¡Eskerrik asko! ¡Aguuuur!
